Acciones que apoyan a migrantes en Pasto durante Navidad y fin de año

Según datos de Migración Colombia, en el departamento de Nariño viven 13.930 migrantes venezolanos. La mayoría se concentran en la capital, Pasto. Este es un punto estratégico para la migración proveniente desde el vecino país, ya que se ha convertido en un paso obligado para aquellos que desean aventurarse hacia el sur del continente y para aquellos que regresan, deshaciendo sus pasos. Así, el fluir de venezolanos por las carreteras se ha convertido en una realidad constante en los últimos años. Para ayudar tanto a la población que se queda como a aquella que transita (y a la de acogida), la Organización de Migrantes para la Integración y Prevención (OMIP) viene trabajando en pos de este propósito. En especial durante estas fechas de fin de año, cuando el dolor de la partida se puede intensificar.

Corina Timaure es la representante legal de OMIP. Ella misma es migrante venezolana, oriunda del estado de Falcón. Y una de los siete ciudadanos del vecino país que están en la ciudad de Pasto con el propósito de “demostrar que nosotros los migrantes también queremos aportar y trabajar por el bien común”. Y para amplificar el impacto que pueden tener en la ciudad de Pasto y sus alrededores, han venido trabajando durante estas fechas navideñas en diferentes estrategias para ayudar a los más necesitados en el territorio.

A inicios de diciembre, OMIP visitó el Refugio Canchalá, en articulación con la alcaldía local. Allí dispusieron un ropero solidario “para que las personas que ingresen a este lugar tengan ese abrigo, ese cobijo y puedan cambiarse la ropa a algo digno, limpio y suave. Sobre todo cálido, dado el clima de la ciudad”, cuenta Timaure. Además, el 18 de diciembre, que fue el Día del Migrante, recorrieron el tramo de la Panamericana que cruza Pasto, de norte a sur, para entregar 138 kits de aseos, refrigerios, juguetes y algunos bolsos a los caminantes que encontraron este día. Esta última acción fue posible gracias a la donación de OIM.

Para los más pequeños, han venido trabajando en clases de fútbol y béisbol, como formas de recreación, de generar compañerismo y de sacarles una sonrisa (con los debidos protocolos de bioseguridad). Además, para el 25 de diciembre tienen preparada una actividad que incluye motos, Papás Noel y regalos: “jóvenes que trabajan acá como mototaxistas se disfrazarán de Papá Noel y estarán entregando regalos a los niños, sean migrantes o colombianos”. Una actividad que se concentrará inicialmente en la comuna 10 (“pues aquí hemos identificado buena parte de la población que necesita ayuda”, cuenta Timaure”) y que luego seguirá un recorrido hacia el Estadio Libertad. Un recorrido que representa a aquel que hacen los caminantes en su travesía.

En conjunto con Acción Contra el Hambre, OMIP identificó a 132 familias que necesitaban una ayuda económica para tener un poco más de soltura este año. A través de tarjetas, recibieron $160.000 por persona en el núcleo familiar. Además, la organización identificó a cincuenta familias que fueron afectadas, de una u otra forma, por el Covid-19 (sea por la enfermedad, estrés, afectación a un ser querido, dificultades económicas derivadas de este suceso) y se les entregó su plato navideño. “Además, para el 30 de diciembre estamos buscando realizar una actividad llamada ‘El muro de la esperanza’, en el que las personas pintarán un muro que simboliza aquello que quieren para 2021, con énfasis en la prevención de la xenofobia”, cuenta Corina Timaure.

Y aunque 2021 todavía es incierto (no sé sabe qué pasara con la pandemia, de qué forma afecatará a las personas, qué medidas se tomarán para hacerle frente), OMIP tiene planes sea el escenario que sea. Planes de seguir apoyando a los más niños, de buscar apoyos para las familias y de demostrar que los migrantes están en Colombia para ayudar, apoyar y generar oportunidades.