Sonidos colombovenezolanos para celebrar la Navidad sin fronteras

En todo el mundo la Navidad y el espíritu decembrino se celebran de maneras diferentes. Sin emargo, a más cercanía mayores posibilidades de encontrar similitudes. Y ese es el caso de Colombia y Venezuela, dos naciones hermanas que en diciembre tienen más cosas en común que aquellas que se ven a simple vista. Tradiciones colombovenezolanas que desde hace décadas se comparten y que han encontrado su espacio a través de la música.

Ese es el caso de uno de los villancicos más conocidos en ambos países: Mi burrito sabanero. Para muchos colombianos será una sorpresa saber que este pegajoso tema, que alegra a niños y a adultos, fue compuesto por el venezolano Hugo Blanco. Una canción obligatoria en las novenas colombianas y en las fiestas de fin de año en Venezuela.

Otro trozo de Venezuela que aviva la chispa de la Navidad en Colombia es el mítico cantante venezolano Pastor López. Canciones como Golpe con golpe, El ausente, Traicionera, Colegiala, entre otras, son la excusa perfecta para que familiares, amigos, vecinos y conocidos salgan a bailar en diciembre. Este músico nacido en Barquisimeto y fallecido en Cúcuta fue un ejemplo de que entre colombianos y venezolanos no existen las fronteras.

Y quizá esto también tome a los lectores por sorpresa: cada año, cuando el año nuevo está por llegar, una canción resuena como despedida y saludo. Sí, exactamente, Faltan cinco pa las doce es una de las canciones decembrinas más icónicas y el himno por excelencia de la noche del 31 de diciembre. Este tema, interpretado por colombianos como Aníbal Velásquez y Alberto Barros, fue compuesto en 1963 por el venezolano Oswaldo Oropeza.

Sonidos, momentos, veladas y espacios compartidos con sonidos que han transpasado fronteras. Composiciones que demuestran que es más lo que une a Colombia y a Venezuela que aquello que les separa.